Ángel de la Guarda
Significado y explicación
La oración al Ángel de la Guarda expresa la fe católica en que Dios asigna a cada persona un ángel custodio que la acompaña, protege e ilumina a lo largo de toda su vida. Esta creencia se basa en las Sagradas Escrituras (Mateo 18:10; Salmo 91:11) y en la Tradición de la Iglesia.
La primera parte es la versión popular y poética que muchos católicos aprenden en la infancia, un acto de confianza en la presencia protectora del ángel. La segunda parte es la oración litúrgica más formal, donde pedimos al ángel que ilumine nuestra inteligencia, custodie nuestro cuerpo, rija nuestros pasos y gobierne nuestras acciones.
Rezar al Ángel de la Guarda nos recuerda que nunca estamos solos: Dios, en su providencia amorosa, nos ha dado un compañero celestial que vela por nosotros.
Historia
La devoción a los ángeles custodios se remonta a los primeros siglos del cristianismo. El Papa Clemente X estableció la fiesta de los Santos Ángeles Custodios el 2 de octubre en 1670, aunque la devoción popular era mucho más antigua. Santo Tomás de Aquino dedicó varias cuestiones de la Suma Teológica a la doctrina sobre los ángeles custodios.
Cómo rezar
Es tradición rezar esta oración por la mañana al despertar, pidiendo la protección del ángel para el día que comienza, y por la noche antes de dormir, agradeciéndole su compañía durante la jornada.