Ave María
Significado y explicación
El Ave María es la oración mariana más conocida y rezada en la Iglesia Católica. Se compone de dos partes: la primera recoge las palabras del ángel Gabriel en la Anunciación (Lucas 1:28) y el saludo de Isabel en la Visitación (Lucas 1:42); la segunda es una súplica añadida por la Iglesia a lo largo de los siglos.
Al rezar el Ave María, el fiel saluda a la Virgen con las mismas palabras que Dios le dirigió por medio de su ángel, reconociendo su condición única de llena de gracia y Madre del Salvador. La segunda parte expresa nuestra confianza en su intercesión maternal.
Esta oración es el fundamento del Santo Rosario, donde se repite 150 veces acompañando la meditación de los misterios de la vida de Cristo y de María.
Historia
La primera parte del Ave María se encuentra en la Sagrada Escritura y fue usada como oración desde los primeros siglos. La segunda parte, "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte", se fue formando gradualmente entre los siglos XIII y XVI, quedando fijada en su forma actual en el Breviario Romano de 1568 bajo el Papa Pío V.
El título de "Madre de Dios" (Theotokos) fue solemnemente definido en el Concilio de Éfeso en el año 431, consolidando la veneración mariana en toda la cristiandad.
Cómo rezar
Se reza con devoción y recogimiento, habitualmente como parte del Rosario, del Ángelus y en muchas otras devociones marianas. Es costumbre rezarla al escuchar las campanas del Ángelus al mediodía.