Bendita sea tu pureza

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial princesa, Virgen sagrada, María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. Amén.

Significado y explicación

"Bendita sea tu pureza" es una de las oraciones marianas más populares en el mundo hispano. En forma de copla poética, alaba la pureza de la Virgen María y le ofrece el alma, la vida y el corazón del orante.

La oración comienza alabando la pureza inmaculada de María, en la que Dios mismo se complace. Luego, con sencillez filial, el orante se entrega totalmente a ella, ofreciéndole lo más profundo de su ser: alma, vida y corazón.

La súplica final, "Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía", expresa la confianza del hijo que sabe que su madre nunca lo abandonará. Es una oración que une la belleza poética con la profundidad teológica.

Historia

Esta oración tiene su origen en la tradición devocional hispánica, probablemente de los siglos XVII o XVIII. Su forma poética (copla) facilitó su memorización y transmisión oral, convirtiéndose en una de las primeras oraciones que los niños aprenden en los países de habla hispana. Ha sido durante siglos parte fundamental de la catequesis popular.

marianabásica

Oraciones relacionadas