Jesús es condenado a muerte
Estación 1 de 14
Poncio Pilato, cediendo ante la presión del pueblo, condena a Jesús a morir en la cruz. Aunque no encuentra en Él culpa alguna, se lava las manos y entrega al inocente a la muerte. Jesús acepta en silencio la sentencia injusta, ofreciéndose como víctima por nuestros pecados.
Reflexión
Señor, Tú fuiste condenado injustamente para que nosotros fuéramos absueltos. Enséñanos a aceptar con paciencia las injusticias de esta vida, uniéndolas a tu Pasión redentora.
Oración
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque por tu santa Cruz redimiste al mundo. Señor Jesús, que fuiste condenado injustamente, concédenos la gracia de soportar con paciencia las contrariedades de la vida. Padre nuestro... Ave María... Gloria al Padre...
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.