Salmo 104
Bendice, alma mía, al Señor; Señor Dios mío, mucho te has engrandecido
Bendice, alma mía, al Señor.
Señor Dios mío, mucho te has engrandecido;
te has vestido de gloria y de magnificencia.
El que se cubre de luz como de vestidura,
que extiende los cielos como una cortina.
Él satisface de bien tu boca
de modo que te rejuvenezcas como el águila.
¡Cuán innumerables son tus obras, oh Señor!
Con sabiduría las has hecho todas;
la tierra está llena de tus beneficios.
Comentario y reflexión
El Salmo 104 es un grandioso himno a Dios Creador que describe la belleza y el orden de toda la creación. Es considerado un paralelo poético del relato de la creación en Génesis.