Salmo 115
No a nosotros, Señor, no a nosotros
No a nosotros, oh Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da gloria,
por tu misericordia, por tu verdad.
¿Por qué han de decir las gentes:
¿Dónde está ahora su Dios?
Nuestro Dios está en los cielos;
todo lo que quiso ha hecho.
Los ídolos de ellos son plata y oro,
obra de manos de hombres.
Pero nosotros bendeciremos al Señor
desde ahora y para siempre. Aleluya.
Comentario y reflexión
El Salmo 115 contrasta la impotencia de los ídolos con el poder del Dios vivo que habita en los cielos. Invita a Israel a confiar solo en el Señor, que es su ayuda y escudo.