Salmo 118
Dad gracias al Señor, porque él es bueno
Dad gracias al Señor, porque él es bueno;
porque para siempre es su misericordia.
Diga ahora Israel: Para siempre es su misericordia.
La diestra del Señor es sublime;
la diestra del Señor hace valentías.
No moriré, sino que viviré,
y contaré las obras del Señor.
La piedra que desecharon los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo.
De parte del Señor es esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos.
Éste es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él.
Comentario y reflexión
El Salmo 118 es el gran salmo pascual, cantado por Jesús en la Última Cena. La piedra desechada que se convierte en piedra angular es imagen de Cristo, y «éste es el día que hizo el Señor» se aplica a la Resurrección.