Salmo 12
Salva, Señor, porque se acabaron los piadosos
Salva, oh Señor, porque se acabaron los piadosos;
porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.
Hablan mentira cada uno con su prójimo;
con labios lisonjeros y con doblez de corazón hablan.
Las palabras del Señor son palabras limpias,
como plata refinada en horno de tierra,
purificada siete veces.
Tú, Señor, los guardarás.
Comentario y reflexión
El Salmo 12 clama por la desaparición de la fidelidad entre los hombres y contrasta la falsedad humana con la pureza de la Palabra de Dios. Es un salmo de confianza en la veracidad divina.