Salmo 141

Señor, a ti he clamado; apresúrate a mí

Señor, a ti he clamado; apresúrate a mí; escucha mi voz cuando te invocare. Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde. Pon guarda a mi boca, oh Señor; guarda la puerta de mis labios. No dejes que se incline mi corazón a cosa mala. Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo.

Comentario y reflexión

El Salmo 141 es una oración vespertina que compara la oración con el incienso que sube ante Dios. Pide dominio sobre la lengua y un corazón que no se incline al mal.