Salmo 53
Dice el necio en su corazón: No hay Dios
Dice el necio en su corazón: No hay Dios.
Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;
no hay quien haga bien.
Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres,
para ver si había algún entendido que buscara a Dios.
Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido;
no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.
¡Oh, si satisficiste de Sion la salvación de Israel!
Comentario y reflexión
El Salmo 53 es una repetición del Salmo 14 con variantes menores, reiterando la denuncia de la necedad del que vive sin Dios. Subraya la universalidad de la corrupción humana.