Salmo 59

Líbrame de mis enemigos, Dios mío

Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; ponme a salvo de los que se levantan contra mí. Líbrame de los que cometen iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios. Porque he aquí están acechando mi vida; se han juntado contra mí poderosos. Pero tú, Señor, te reirás de ellos. Dios mío con su misericordia me saldrá al encuentro. Oh fortaleza mía, a ti cantaré; porque eres, oh Dios, mi refugio.

Comentario y reflexión

El Salmo 59 es una súplica urgente contra enemigos poderosos que acechan la vida del justo. Concluye proclamando a Dios como fortaleza y refugio.