Salmo 6
Señor, no me reprendas en tu enojo
Señor, no me reprendas en tu enojo,
ni me castigues con tu ira.
Ten misericordia de mí, Señor, porque estoy enfermo;
sáname, Señor, porque mis huesos se estremecen.
Mi alma también está muy turbada;
y tú, Señor, ¿hasta cuándo?
Vuélvete, Señor, libra mi alma;
sálvame por tu misericordia.
Comentario y reflexión
El Salmo 6 es el primero de los siete salmos penitenciales. Expresa el dolor del pecador que, postrado por la enfermedad, suplica la misericordia divina.