Salmo 70
Oh Dios, acude a librarme
Oh Dios, acude a librarme;
apresúrate, oh Dios, a socorrerme.
Sean avergonzados y confundidos
los que buscan mi vida;
sean vueltos atrás y avergonzados
los que mi mal desean.
Sean vueltos atrás por su vergüenza
los que dicen: ¡Ajá, ajá!
Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan.
Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate a mí, oh Dios.
Comentario y reflexión
El Salmo 70 es una súplica breve y urgente por socorro divino, casi idéntica al final del Salmo 40. La liturgia cristiana ha adoptado su primer verso como invocación habitual al inicio de la Oración de las Horas.