Salmo 74

¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre?

¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado? Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde tiempos antiguos. El enemigo ha destruido todas las cosas en el santuario. Tus enemigos rugieron en medio de tus asambleas; pusieron sus divisas por señales. No vemos ya nuestras señales; no hay más profeta. Levántate, oh Dios, aboga tu causa.

Comentario y reflexión

El Salmo 74 es un desgarrador lamento por la destrucción del templo. Clama a Dios recordándole su alianza y su poder creador, pidiéndole que defienda su propia causa.