Santa Águeda (Ágata)
Festividad: 5 de febrero
Biografía
Águeda (o Ágata) fue una joven noble cristiana de Catania, Sicilia, que sufrió el martirio durante la persecución del emperador Decio, alrededor del año 251. Había consagrado su virginidad a Dios. El gobernador romano Quintiano, atraído por su belleza y su riqueza, intentó seducirla y, al ser rechazado, la persiguió como cristiana.
Quintiano la envió durante un mes a casa de una mujer llamada Afrodisia, célebre por su mala vida, para que la corrompiera, pero Águeda permaneció firme en su fe. Fue entonces sometida a terribles torturas: la estiraron en el potro, la desgarraron con garfios de hierro y le cortaron los pechos. Según la tradición, San Pedro se le apareció en la cárcel y sanó milagrosamente sus heridas. Fue sometida nuevamente a tormentos, rodando sobre brasas y vidrios rotos.
Murió en la cárcel el 5 de febrero de 251. Un año después de su muerte, una erupción del Etna amenazó Catania, y los ciudadanos llevaron su velo en procesión ante la lava, que se detuvo milagrosamente. Desde entonces es invocada contra las erupciones volcánicas, los incendios y los terremotos. Es patrona de Catania, de las enfermeras, de los fundidores y de los fabricantes de campanas. Es mencionada en el Canon Romano de la Misa.