Salmo 112

Bienaventurado el hombre que teme al Señor

Aleluya. Bienaventurado el hombre que teme al Señor, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre. Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; es clemente, misericordioso y justo. No resbalará jamás; en memoria eterna será el justo.

Comentario y reflexión

El Salmo 112 describe la bienaventuranza del que teme al Señor, cuya justicia y generosidad le traen bendición duradera. Es el complemento del Salmo 111, aplicando al justo lo que aquel dice de Dios.