Salmo 113
Aleluya. Alabad, siervos del Señor
Aleluya. Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Sea el nombre del Señor bendito,
desde ahora y para siempre.
Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone,
sea alabado el nombre del Señor.
Excelso sobre todas las naciones es el Señor,
sobre los cielos su gloria.
¿Quién como el Señor nuestro Dios,
que se humilla a mirar en el cielo y en la tierra?
Comentario y reflexión
El Salmo 113 abre el Hallel pascual cantado en las grandes fiestas judías. Alaba a Dios que, siendo el Altísimo, se inclina para levantar al pobre del polvo y al necesitado del muladar.