Salmo 17

Oye, Señor, una causa justa

Oye, oh Señor, una causa justa; atiende a mi clamor. Escucha mi oración hecha de labios sin engaño. De tu presencia proceda mi vindicación; vean tus ojos la rectitud. Has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste. Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas.

Comentario y reflexión

El Salmo 17 es la oración de un inocente que apela a la justicia de Dios frente a sus perseguidores. Pide protección con la bella imagen de ser guardado como la niña de los ojos de Dios.