Salmo 18
Te amo, Señor, fortaleza mía
Te amo, oh Señor, fortaleza mía.
El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi libertador;
mi Dios, mi fuerte roca en quien me refugio;
mi escudo y el poder de mi salvación, mi alto refugio.
Invocaré al Señor, quien es digno de ser alabado,
y seré salvo de mis enemigos.
Me sacó a lugar espacioso;
me libró, porque se agradó de mí.
Comentario y reflexión
El Salmo 18 es un gran canto de acción de gracias atribuido a David por todas sus victorias. Celebra a Dios como roca, fortaleza y libertador con imágenes poderosas de la intervención divina.