Salmo 41

Bienaventurado el que piensa en el pobre

Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará el Señor. El Señor lo guardará, y le dará vida; será bienaventurado en la tierra. Yo dije: Señor, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado. Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar. Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, por los siglos de los siglos. Amén y Amén.

Comentario y reflexión

El Salmo 41 cierra el primer libro del Salterio con la bienaventuranza de quien se compadece del pobre. Contiene la profecía de la traición de un amigo íntimo, aplicada a Judas en el Nuevo Testamento.