Salmo 42

Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas

Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios? ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle.

Comentario y reflexión

El Salmo 42 expresa la nostalgia ardiente del alma que anhela a Dios como el ciervo sediento busca las aguas. Es uno de los salmos más bellos sobre el deseo de la presencia divina.