Salmo 43

Hazme justicia, oh Dios

Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa de la gente impía; líbrame del hombre engañoso e inicuo. Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; me conducirán a tu santo monte, y a tus moradas. ¿Por qué te abates, oh alma mía? Espera en Dios.

Comentario y reflexión

El Salmo 43 continúa el clamor del Salmo 42 y pide a Dios que envíe su luz y su verdad como guías. Reitera la esperanza en Dios como antídoto contra la tristeza del alma.