Salmo 44

Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído

Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos. Tú con tu mano echaste las naciones, y los plantaste a ellos. Pero ahora nos has desechado y nos has hecho avergonzar. Sin embargo, por causa de ti nos matan cada día; somos contados como ovejas para el matadero. Despierta, ¿por qué duermes, Señor? Levántate, no nos rechaces para siempre.

Comentario y reflexión

El Salmo 44 es un lamento nacional que contrasta las glorias pasadas con el sufrimiento presente del pueblo. San Pablo lo cita en Romanos 8 para afirmar que nada puede separarnos del amor de Cristo.