Salmo 55

Escucha, oh Dios, mi oración

Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica. Está atento a mí, y respóndeme. Me agito en mi queja, y me conmuevo, a causa de la voz del enemigo. Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Echa sobre el Señor tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.

Comentario y reflexión

El Salmo 55 expresa el dolor de la traición de un amigo íntimo y el deseo de huir como paloma. Contiene la preciosa promesa: «Echa sobre el Señor tu carga, y él te sustentará».