Oración por los difuntos
Significado y explicación
Las oraciones por los difuntos expresan una de las verdades más consoladoras de la fe católica: la comunión de los santos. La Iglesia militante (los vivos) puede ayudar con sus oraciones a la Iglesia purgante (las almas del purgatorio) para que alcancen la visión beatífica de Dios.
La oración principal, "Dale, Señor, el descanso eterno" (Requiem aeternam), es una de las más antiguas oraciones por los difuntos. Pide que Dios conceda a los difuntos la paz eterna y la luz de su presencia, liberándolos de cualquier pena que pudieran merecer por sus faltas.
Rezar por los difuntos es una obra de misericordia espiritual. La Iglesia nos invita a encomendar a nuestros seres queridos fallecidos a la misericordia de Dios, confiando en que Él, que es amor infinito, los acoge en su reino.
Historia
La oración por los difuntos se remonta a los tiempos más antiguos del cristianismo y tiene raíces en la tradición judía (2 Macabeos 12:46). Los primeros cristianos ya rezaban por sus difuntos en las catacumbas. La commemoración de todos los fieles difuntos (2 de noviembre) fue establecida por San Odilón, abad de Cluny, en el año 998 y se extendió a toda la Iglesia.
Cómo rezar
Se reza especialmente el Día de los Difuntos (2 de noviembre), en los aniversarios de fallecimiento, durante el duelo y cada vez que queramos encomendar a nuestros seres queridos a Dios. La Iglesia también ofrece indulgencias plenarias aplicables a los difuntos.